La sequía de 2026 está arrasando viñedos en Francia, dejando a los productores con pérdidas y un rendimiento que se desploma. Regiones icónicas como Médoc y Alsacia están sufriendo como nunca antes, y eso podría cambiar el juego del vino. Las plantas jóvenes están en peligro y la maduración de las uvas se ve comprometida. ¿Te imaginas un mundo sin vino francés? ¡No, gracias!
