La DOCa Rioja enfrenta una crisis de rentabilidad que ha dejado a los viticultores con un saldo negativo de más de 38.000 euros en seis años. Con exigencias de calidad en aumento y precios que no acompañan, muchos agricultores están considerando abandonar la producción. ARAG-ASAJA plantea que la solución no puede recaer solo en el viticultor, sino que se necesita un cambio en el modelo de la denominación. Además, se requiere más apoyo y formación para los viticultores, especialmente para aquellos que luchan con la tecnología. La situación es crítica, pero hay propuestas en marcha para intentar revertirla.
