Québec no da por cerrado el conflicto comercial con Estados Unidos y exige más detalles antes de permitir la venta de alcohol estadounidense en la SAQ. La posición de la provincia contrasta con la prisa de Ottawa por restablecer la venta de bebidas de Estados Unidos. La decisión de Québec afecta directamente a la oferta de vinos y licores en toda la provincia, así como a importadores, distribuidores y consumidores. La cautela de Québec refleja una diferencia de ritmo con el Gobierno federal y destaca la importancia política y económica de la situación.
