La bioprotección antes de fermentar puede ser la clave para reducir residuos químicos en el mosto de uva. Un estudio reciente muestra que esta técnica puede eliminar hasta un 80% de cobre sin alterar la composición del mosto. Los investigadores sugieren que este método no solo mejora la calidad del vino, sino que también responde a las exigencias ambientales. ¡Imagínate un vino más puro y seguro! La bioprotección podría ser el héroe que la viticultura necesita.
