La Unión Europea destina más de 1.000 millones de euros al año para el sector del vino, un detalle que los amantes de la bebida deberían celebrar. España, Italia y Francia son los grandes beneficiarios de esta generosa financiación, que busca modernizar y promover el vino en el mercado global. Mientras otros sectores como la cerveza se quedan con las migajas, el vino sigue siendo el rey de la PAC. Con un consumo y producción en descenso, estas ayudas son más importantes que nunca. Si te interesa saber cómo se distribuyen estos fondos y qué significa para el futuro del vino, sigue leyendo.
