Los consorcios del vino italiano están a punto de recibir un superpoder con un nuevo decreto que redefine su papel en la gestión de las denominaciones de origen. Ahora podrán orientar precios y ofrecer enoturismo, ¡porque quién no quiere un buen vino con una vista espectacular! Este cambio no solo busca proteger el nombre geográfico, sino también mejorar la experiencia del visitante. Además, se implementarán medidas para evitar prácticas comerciales que devalúen el producto. ¡El vino italiano se pone serio y divertido al mismo tiempo!
