Un nuevo estudio revela cómo un mecanismo genético ayuda a las vides a luchar contra un hongo que amenaza la calidad de las uvas. Las proantocianidinas, esos compuestos que suenan a magia, son clave en esta batalla. La investigación podría abrir la puerta a variedades de uva más resistentes y de mejor calidad. ¡Menos enfermedades, más vino! Y sí, eso es algo que a todos nos interesa.
