La bodega Figuero inicia su vendimia más temprana en un cuarto de siglo, adelantándose entre siete y diez días. Este cambio se debe a un equilibrio perfecto entre grado alcohólico, acidez y madurez fenólica. La cosecha promete vinos más frescos y con menos alcohol, reflejando el paisaje de La Horra. Cristina M. Figuero comparte su visión sobre la evolución climática y la importancia de las cepas viejas. ¡Prepárate para una añada de calidad y alto potencial enológico!
