Las olas de calor han revolucionado el calendario de la vendimia en Francia, adelantando la cosecha y generando recortes de producción en regiones clave. En Burdeos, Alsacia y Champagne, los viticultores enfrentan una cosecha más corta de lo habitual, con pérdidas que pueden llegar hasta el 50%. Este fenómeno, inusual en ciertas áreas, pone en jaque la planificación de las bodegas y la mano de obra estacional. La combinación de maduración temprana y menor rendimiento añade un toque de incertidumbre a la campaña de 2026. ¡Prepárate para un año de sorpresas en el mundo del vino francés!
