La UE establece metas de reducción de residuos de envases, obligando a sistemas de devolución. Se busca unificar reglas para facilitar el mercado único y recortar la dependencia de petróleo y gas en la fabricación de plástico. La norma afecta a envases de vino, cerveza, refrescos y licores, con requisitos de reciclabilidad y contenido reciclado.
