Una de las grandes distribuidoras de vino y bebidas espirituosas en Estados Unidos, RNDC, se declara en bancarrota con deudas millonarias, afectando la cadena de suministro del sector. El Chapter 11 en Texas ordena la liquidación o venta de activos, generando incertidumbre en proveedores y socios comerciales. El repliegue de RNDC puede alterar territorios de distribución y acuerdos entre marcas en un mercado donde la red mayorista es clave. La decisión afecta a la distribución de vinos, licores y otras bebidas en Estados Unidos, con efectos potenciales en la industria.
