La Mosela atraviesa una etapa de presión para sus bodegas, con caídas en exportaciones y precios del vino a granel. Cientos de microempresas se ven amenazadas por la dificultad de rentabilizar viñedos en ladera. La economista Simone Loose cifra en 1.000 las microempresas con perspectivas frágiles en Mosela. La venta directa pierde fuerza y la crisis ya ha alcanzado nombres históricos en la región.
