Las regiones vitivinícolas alemanas se unen para frenar un aumento de impuestos que podría afectar a su vino espumoso. Hesse lidera la resistencia, argumentando que no tiene sentido encarecer el vino mientras se busca aliviar el gasto en combustible. Este pulso político podría tener un impacto directo en las bodegas y en los precios de los productos. La situación se complica mientras se discuten otras medidas fiscales que afectan a los hogares. ¡El vino espumoso alemán está en el centro de una batalla política!
