El Reglamento Europeo cambia las obligaciones para cerveza, vino y destilados en la UE, afectando a importadores y fabricantes. Desde 2030, se requerirá un 10% de envases reutilizables en la oferta, aumentando al 40% para 2040. Las bodegas y destilerías deberán cumplir con reducción de material, reciclabilidad y trazabilidad, mientras que cada país puede ampliar las obligaciones de depósito. La norma también afecta a la minimización del envase, la reciclabilidad y la fiscalidad de los envases.
