Los vinos frizzanti están perdiendo su encanto en los supermercados italianos, cayendo un 5,4% en valor. Mientras tanto, los espumosos se están apoderando del mercado, creciendo un 2,9%. La falta de ocasiones de consumo y el cambio en las preferencias del consumidor son los culpables de esta caída. La categoría, fragmentada y con un fuerte componente territorial, busca recuperar su atractivo entre los jóvenes. ¡Es hora de ver si los frizzanti pueden volver a brillar o si se quedarán en el olvido burbujeante!
¡Frizzanti en apuros! ¿El fin de una era burbujeante?

Opinión
Es curioso cómo un vino que debería ser festivo se está convirtiendo en el abuelo que nadie quiere invitar a la fiesta.