Cuatro regiones vitivinícolas se han unido para presentar su candidatura ante la UNESCO, buscando que la fortificación del vino sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial. Jerez, Marsala, Samos y el sur de Francia están en la misma sintonía, mostrando que el vino no solo se bebe, ¡se vive! La presentación tuvo lugar en el marco de Vinoble, donde se compartieron tradiciones y técnicas ancestrales. Este esfuerzo conjunto busca poner en el mapa cultural el legado del vino fortificado. ¿Listo para brindar por la historia del vino? ¡No te lo pierdas!
