Las paradas de fermentación son como esos amigos que no saben cuándo irse de la fiesta. Este contenido revela por qué la fructosa puede ser la culpable de que tu vino no termine de hacer su magia. Aprenderás que no todas las levaduras son iguales y que algunas son más hábiles que otras para lidiar con el azúcar residual. Además, se presenta una levadura que es como el superhéroe de las fermentaciones difíciles. Si pensabas que el vino solo se hacía con uvas, piénsalo de nuevo.
