El 40% de los consumidores se aleja de productos con envases poco sostenibles, y eso incluye el vino. La sostenibilidad no es solo una moda, es una exigencia que está cambiando la forma en que compramos. La claridad en el reciclaje y la reducción de residuos son ahora prioridades para los compradores. Si el vino no se adapta, podría quedarse fuera de la mesa. ¡Es hora de que las bodegas se pongan las pilas y hagan del vino un héroe ecológico!
