El cambio climático está reconfigurando el mapa vitivinícola de Francia, llevando las viñas a Normandía y Bretaña, donde antes solo había sidra. Productores como Sébastien Fricker están apostando por estas nuevas tierras, buscando un futuro más prometedor para el vino. Las condiciones extremas del clima están haciendo que los viticultores reconsideren dónde y qué plantar. Este movimiento no solo afecta a Francia, sino que podría tener repercusiones en el negocio del vino en toda Europa. ¡Prepárate para ver Chardonnay y Cabernet Sauvignon donde antes solo había manzanas!
