El vino está dando señales de vida en un mercado estadounidense que parece un barco a la deriva. Los espumosos y el Sauvignon Blanc son los héroes de esta historia, mostrando un crecimiento inesperado. Mientras el resto del mercado se hunde, el champán y el Prosecco brillan con aumentos en facturación. La diferencia de precios también juega un papel clave, con los vinos más caros resistiendo mejor la tormenta. Si pensabas que el vino estaba en crisis, ¡piénsalo de nuevo!
