Los precios del vino en Italia siguen a la baja, reflejando una presión comercial en toda la cadena. La Unione Italiana Vini informa de una caída del 2,9% interanual, mientras el índice general de precios al consumo se modera al 3%. La debilidad del vino se refleja tanto en el punto de venta como en origen, con descensos en los precios en producción y en venta al público. La caída del vino se sitúa por debajo de los espirituosos y la cerveza, y la comparación con las bebidas sin alcohol refuerza esa diferencia. La patronal italiana prevé una inflación entre el 2,5% y el 2,8%, alertando de nuevas presiones sobre los insumos.
