Las exportaciones de vino italiano han caído un 6,9% en los primeros meses de 2026, y Estados Unidos está recortando sus compras. Los espumosos son los que mejor se mantienen, pero el Prosecco no está ayudando. La presión de los aranceles está afectando a las ventas y los frizzanti están en caída libre. ¿Podrá el vino italiano recuperar su gloria o estamos ante el ocaso de una era?
