El consumo de vino en España se desploma a niveles históricos, con solo 9,1 millones de hectolitros entre julio de 2025 y junio de 2026. Este retroceso no solo afecta a la industria, sino que también revela un cambio en los hábitos de consumo que favorecen a otras bebidas. Mientras el vino tinto sube de precio, el blanco se desploma, y las bodegas miran al exterior para sobrevivir. En un mundo donde el vino a granel pierde terreno, los varietales envasados se convierten en la estrella. ¡Es hora de prestar atención a lo que está pasando en el viñedo español!
