En el sur de Brasil, muchos viticultores apoyan a Bolsonaro pese al arancel estadounidense que afecta al campo. La apertura comercial entre Mercosur y la Unión Europea inquieta a las bodegas, que temen competir con vinos europeos sin aranceles en diez años. Un productor sostiene que sus vinos pueden medirse con los italianos, pero señala que los impuestos elevan notablemente el precio final. Entre planes de crecimiento y reclamos de apoyo al campo, una familia prepara una botella conmemorativa que celebra tres generaciones de viticultores.
El vino brasileño ante el reto europeo

Opinión
La política puede agriar una conversación sobre vino más rápido que un corcho con vocación de villano.