Las compras de vino en Alemania han caído un 4,4% en volumen, lo que deja a los productores alemanes con menos cuota de mercado. Mientras tanto, Italia se lleva la mejor parte, aumentando su presencia en el mercado alemán. Aunque más hogares compran vino, lo hacen con menos frecuencia y en menores cantidades. El vino alemán pierde terreno frente a los importados, y eso no es algo que se pueda ignorar. ¡Es un momento interesante para el vino en el hogar!
