El té se posiciona como base de sabor en bebidas alcohólicas, desde hard tea hasta espirituosos infusionados, con una expansión global. Marcas como WGSN e IWSR destacan el té como vía para elevar precios, conectar con bienestar y atraer a consumidores jóvenes. Asia-Pacífico lidera la innovación, con señales de avance en Norteamérica y Europa. El hard tea destaca en Estados Unidos, con un crecimiento anual del 22%. Canadá es el segundo mayor mercado de hard tea a nivel mundial. La tendencia se extiende a productos como RTD con mate o matcha, licores a base de té y vinos aromatizados.
