El vino rosado busca ganar terreno en Hong Kong con estrategias de maridaje, formatos individuales y referencias sin alcohol. Marcas como Maison Saint Aix, Australian Vintage y Moët Hennessy apuestan por cambiar la percepción del rosado en un mercado dominado por el tinto. La versatilidad del rosado se destaca como alternativa al blanco en la mesa y no solo como una bebida estacional.
