Las bodegas italianas enfrentan la vendimia de 2026 con un 6,9% más de vino almacenado que el año anterior. Prosecco lidera las existencias con 300 millones de litros, seguido de Chianti, Montepulciano d'Abruzzo, Sicilia, Toscana y Apulia. La saturación de la capacidad de almacenamiento y la gestión comercial se convierten en desafíos para el sector vitivinícola italiano. La necesidad de absorber la nueva producción sin haber reducido las existencias actuales plantea un equilibrio delicado para las bodegas. La combinación de entrada de nueva uva, capacidad de depósito y ritmo de ventas marca una campaña marcada por el exceso de vino almacenado.
