Las vendimias se adelantan en Borgoña debido al cambio climático, afectando la composición de la uva y el vino. El sector se ve obligado a replantearse cómo preservar el estilo de sus vinos sin alterar la base del viñedo. Programas como Vitilence CAP-2050 buscan hacer las explotaciones más resistentes de cara a 2050, mientras que el programa Cepinnov trabaja en nuevas variedades más resistentes a enfermedades manteniendo las cualidades del Pinot Noir y del Chardonnay.
