Los espumosos destacan en el mercado italiano con un aumento en ventas y valor, siendo el Prosecco el líder indiscutible. La categoría de método clásico también experimenta un crecimiento significativo. El mercado de vinos en Italia muestra una tendencia a la preferencia de productos de mayor valor añadido, reflejando una demanda más estable en momentos de contracción. Los formatos de envase también juegan un papel importante en las preferencias de los consumidores, con la botella tradicional resistiendo mejor que otros formatos. La marca de distribuidor pierde terreno frente a las marcas de productor, indicando un cambio en la decisión de compra de los consumidores.
