Los vinos mallorquines destacan por su personalidad, calidad y singularidad, con características como mineralidad y salinidad que los hacen únicos. Davide Bortone cató 139 referencias de vino de más de 40 bodegas de Mallorca, resaltando la diversidad y adaptación al territorio de las variedades autóctonas e internacionales. Mallorca se posiciona al nivel de las grandes regiones vitivinícolas, ofreciendo vinos capaces de transmitir una esencia propia y una identidad diferenciada en el mercado nacional e internacional.
