Un estudio de la URV revela cómo reducir los posos del vino con alginato de sodio, disminuyendo la formación de precipitados de tartrato cálcico. La presencia de posos puede generar desconfianza en los consumidores, aunque sean inofensivos. El tratamiento con alginato de sodio se presenta como una solución para mejorar la percepción del vino sin afectar su calidad. ¡Atrévete a disfrutar de tus vinos sin preocuparte por los posos!
