Rusia ha decidido ponerle un alto a la venta de alcohol por debajo de precios mínimos, y no es un juego. Las multas pueden ser tan altas que te harán pensar dos veces antes de intentar hacer un negocio de garaje con tu vodka. El regulador ha establecido precios mínimos que se aplican a varias bebidas, y las sanciones son más que serias. Así que, si pensabas que podías conseguir un chollo, mejor piénsalo de nuevo. ¡El vodka y el brandy están bajo la lupa y no hay lugar para los descuentos!
