Las exportaciones de vino estadounidense a Canadá han caído en picada, pasando del 36% al 12% en un abrir y cerrar de ojos. La disputa comercial ha dejado a las bodegas californianas con un golpe devastador, y no, no es una broma. Mientras tanto, otros países como Australia y Europa están aprovechando la oportunidad para colarse en el mercado canadiense. La industria del vino se enfrenta a un reto monumental, y la recuperación no será un paseo por el viñedo. Si pensabas que el vino solo se trataba de disfrutarlo, piénsalo de nuevo, ¡la política también juega!
