La Fiscalía italiana ha puesto el ojo en el presidente de Campari por un presunto fraude fiscal de 1.290 millones de euros. La acusación se centra en un traslado de la sociedad de control a Luxemburgo que podría haber evadido impuestos. A pesar de un acuerdo fiscal, el caso sigue su curso en la vía penal. La situación podría afectar a los directivos, pero la empresa niega cualquier implicación. ¡El drama fiscal nunca fue tan intrigante!
¡Cuidado con el fraude fiscal! Campari en la mira

Opinión
Es curioso cómo el vino puede ser más transparente que las finanzas de algunas empresas.