Un hombre perdió la vida en un lagar de Monterrei debido a la falta de oxígeno durante la fermentación del vino. La tragedia resalta la importancia de la ventilación en estos espacios, donde el dióxido de carbono puede acumularse sin previo aviso. La fermentación, aunque mágica, puede ser peligrosa si no se toman las precauciones adecuadas. Este suceso nos recuerda que el vino, además de ser una delicia, puede tener su lado oscuro. ¡No dejes que la falta de aire te arruine la fiesta del vino!
