Las negociaciones laborales en Los Ángeles y Long Beach podrían ralentizar la entrada de bebidas alcohólicas en Estados Unidos. En Francia, las huelgas en puertos y terminales amenazan con alterar los horarios de los barcos. La congestión acumulada en Le Havre y un fallo en el sistema aduanero podrían dejar contenedores esperando despacho. El resultado posible: entregas más tardías y mayores costes de transporte y almacenamiento.
Cuando el vino se queda en el puerto

Opinión
Las botellas también hacen turismo, aunque quedarse varadas en un puerto no suele ser la cata que nadie tenía reservada.