La UE ha decidido intervenir en el mercado del vino alemán, retirando 240.000 hectolitros de vino tinto y rosado de las regiones de Rheinhessen y Württemberg. Esta medida busca aliviar el exceso de existencias y se financiará con 14,16 millones de euros de fondos europeos. La destilación de estos vinos solo podrá hacerse con autorización previa, y el alcohol resultante no volverá al mercado alimentario. La ministra de Viticultura de Renania-Palatinado asegura que están trabajando para implementar esta ayuda rápidamente. ¡Parece que el vino alemán necesita un poco de terapia de grupo!
