La vendimia de Bollinger ha marcado un récord al comenzar 76 días después de la floración, un fenómeno que ha dejado a todos con la boca abierta. Las olas de calor han acelerado el proceso, obligando a los productores a adaptarse a un nuevo ritmo frenético. La frescura y acidez, esenciales en Champagne, están en juego, y los expertos debaten sobre el impacto de esta cosecha temprana. ¿Serán estos vinos más expresivos o simplemente un caos en la botella? No te pierdas la oportunidad de entender cómo el clima está cambiando el juego en el mundo del vino.
