El Comité Champagne reduce el rendimiento autorizado en una decisión "mesurada" para aliviar existencias sin comprometer la calidad del vino. La rebaja del 26% en cuatro cosechas confirma la prudencia de la denominación. La producción real podría quedar por debajo del límite comercial fijado, impactando en los precios y la demanda de espumosos. La medida busca preservar el valor a largo plazo de Champagne, en un contexto de condiciones meteorológicas adversas y un mercado estable. La flexibilidad para comprar uva hasta un 15% podría amortiguar el impacto del recorte en una vendimia condicionada por el clima.
