California acaba de abrir la puerta a las bodegas para que hagan catas y descubran lo que realmente quieren los consumidores. La nueva ley AB 1991 permitirá a los productores conocer mejor los gustos del público, lo que podría cambiar el juego en la industria del vino. Con esta herramienta, las bodegas podrán tomar decisiones más informadas sobre qué variedades plantar y qué estilos elaborar. ¡Imagínate poder probar vinos y ayudar a decidir su futuro! No es solo una cata, es una investigación de mercado con copas de vino en mano.
