Castilla-La Mancha se lleva la medalla de oro en caídas de exportaciones de vino, con una pérdida de 2,1 millones de hectolitros. Mientras tanto, el precio medio del vino sube, lo que suena como una broma de mal gusto. La dependencia del granel y los mostos deja a la región expuesta a la demanda de los grandes mercados. Otras comunidades como la Comunidad Valenciana y Murcia también sienten el golpe, pero no tan fuerte. ¿Qué significa esto para el vino español? ¡Vamos a averiguarlo!
