Las vendimias en Borgoña se adelantan y el cambio climático está revolucionando la forma en que se producen los vinos. Con un récord de recogida el 17 de agosto, los viticultores se enfrentan a un dilema: ¿cómo mantener el equilibrio entre azúcar, acidez y aromas? La investigación está en marcha para adaptar las variedades de uva y asegurar la calidad del vino. El futuro de Borgoña podría depender de decisiones tomadas hoy que afectarán las cosechas de mañana. ¡No te quedes atrás en esta historia de vino y clima!
