La vendimia en Binissalem se inicia con un aumento del 14% en grados-día acumulados. Las altas temperaturas han impactado en la maduración de la uva. Los viticultores aplican medidas de adaptación para enfrentar el calor. La cosecha se espera más cercana a la normalidad tras años de escasez. La calidad del fruto es positiva, con buen nivel de azúcares y maduración fenólica.
