Un informe británico desmiente la idea de que las bebidas sin alcohol sean una puerta de entrada al consumo de alcohol. La mayoría de los consumidores empieza con bebidas alcohólicas y luego busca opciones sin alcohol para moderar su ingesta. La organización Club Soda argumenta que estos productos ayudan a reducir el consumo de alcohol, no a fomentarlo. Además, se plantea la necesidad de cambios regulatorios para facilitar el acceso a estas bebidas. ¡La puerta de entrada al alcohol es, sorprendentemente, el alcohol mismo!
