Las bodegas canadienses están viendo cómo sus ventas internas suben un 45%, pero eso no es suficiente para compensar el golpe de los aranceles en Estados Unidos. El icewine, un vino premium que se elabora con uvas congeladas, es el más afectado, ya que el arancel del 50% puede disparar su precio. La prohibición de importación que entra en vigor el 29 de septiembre podría complicar aún más las cosas para los productores. La LCBO, la empresa que controla la venta de alcohol en Ontario, reporta un aumento del 44% en las ventas de vino local, pero el mercado estadounidense sigue siendo crucial. Las bodegas canadienses están pidiendo apoyo para fortalecer su presencia en el mercado interno y no depender tanto de las exportaciones.
