Estados Unidos ha decidido aplicar un arancel del 15% al vino italiano, lo que podría costar a las bodegas italianas unos 317 millones de euros en pérdidas. Esta medida no solo afecta a los productores, sino también a importadores y restaurantes en EE.UU., que podrían perder hasta 1.700 millones de dólares. El impacto se siente en categorías populares como el Moscato d'Asti y el Chianti Classico, que dependen en gran medida del mercado estadounidense. La situación es tan complicada que los productores italianos están pidiendo apoyo del gobierno para promocionar su vino en EE.UU. ¡Prepárate para ver precios más altos en tu próxima botella de vino italiano!
