Gellert Global Group impugna ante un tribunal estadounidense los aranceles del 50% aplicados a productos canadienses. La disputa cuestiona si la Administración puede ampararse en la sección 338 para imponer esos gravámenes. Esa misma norma se ha usado para bloquear la importación de bebidas alcohólicas canadienses, incluido el vino. El fallo podría influir en los precios, la disponibilidad de productos y el comercio de bebidas entre Canadá y Estados Unidos.
Aranceles al vino canadiense, en manos de la justicia

Opinión
Para una cata de vinos españoles aporta poco: la protagonista aquí es la batalla legal, no la botella.