Las nuevas regulaciones de importación de alcohol en Nueva Zelanda están causando revuelo entre importadores y fabricantes. Ahora, si no tienes un comprador identificado, prepárate para pagar derechos de importación. Esta medida podría elevar los costos y complicar la logística para muchos en la industria. La aduana se pone seria y asegura que el alcohol etílico no se puede desviar a otros usos. ¡Así que más vale que tengas todo en orden antes de cruzar la frontera!
