Las estaciones de tren en Alemania están diciendo adiós al vino para reducir la violencia. La medida afecta a lugares clave como la estación central de Berlín y Gesundbrunnen. Esto no solo impacta la seguridad, sino también cómo los viajeros ven la compra de bebidas alcohólicas. Con la prohibición en marcha, los hábitos de consumo están a punto de cambiar. ¿Quién diría que un tren podría ser el nuevo club de no bebedores?
¡Alto al vino en las estaciones alemanas!

Opinión
Interesante cómo un tren puede convertirse en el nuevo templo de la sobriedad, ¿verdad?